El Frasco

”Para la Colección N°5, quería conseguir un diamante extraordinario que reflejara los exigentes estándares que Gabrielle Chanel aplicó en la creación de la fragancia”.

— Patrice Leguéreau

Collar 55.55

”Desde el principio del proceso, supe que quería crear una pieza con una piedra preciosa muy especial”, afirma Patrice Leguéreau, director del Estudio de Creación de Joyería CHANEL, ”y, tras meses de investigación, se encontró un diamante que apoyaba esta idea”.

De un color blanco intenso y realmente impecable, el excepcional diamante de 55,55 quilates ha sido tallado con precisión en honor a la legendaria fragancia. A través del mismo golpe de creatividad con el que se creó N°5, esta piedra está montada sobre un collar emblemático que encarna los códigos del perfume: la silueta del tapón y el frasco, un cierre en forma de número cinco y una cascada brillante de diamantes engastados a mano, que caen evocando la estela floral del perfume.

Alrededor de la piedra de 55,55 quilates, el collar cobra forma gracias a más de 700 diamantes, cada uno de ellos seleccionado y validado por el departamento de Piedras de CHANEL en colaboración con el Estudio de Creación de Joyería. Los diamantes calibrados talla baguette se extienden sobre el cuello y los hombros, mientras que la banda del cuello está realzada por una cascada de diamantes talla brillante que se transforma en un resplandeciente pavé. Cinco piedras talla pera de idéntica calidad, entre las que se incluye un diamante de 8,36 quilates, ilustran las gotas del perfume legendario, que se mezclan armoniosamente como las notas de la fragancia.

Colección N°5 El Frasco

Una película de Savoir-faire: El frasco

El diamante de 55,55 quilates evoca la pureza del célebre frasco, pero como la misteriosa mujer que lleva la fragancia, también alberga un secreto. Desafiando aún más los límites del diseño de la Alta Joyería y el savoir-faire que lo elabora, el diamante ha sido ingeniosamente diseñado para reflejar la forma del tapón del N°5, que se desprende como si alguien estuviera a punto de aplicarse unas gotas del emblemático perfume. Patrice Leguéreau afirma sobre esta proeza extraordinaria: ”Quiero mirar hacia adelante, no hacia el pasado, para celebrar la creación atemporal que es N°5, así como todo lo que ofrece para el futuro”.