La Estela de la Fragancia

La colección es un viaje desde la identidad visual del frasco hasta la imaginación que evoca la fragancia, de lo visible a lo invisible, de la forma al sueño'.

— Patrice Leguéreau

Broche de la colección de Alta Joyería N°5 - La estela

De todas las facetas de N°5, el aura perfumada de la mujer que lo lleva es quizás el rasgo más seductor. Intangible al tacto e invisible a la vista, la expresión en Alta Joyería de esta faceta etérea exige una intuición creativa y un savoir-faire excepcional, ya que las interpretaciones visuales de la estela de la fragancia se elaboran en oro y diamantes. Pero es el gesto emocional de la mano del artista, quien transforma la experiencia del perfume sobre la piel en un objeto de belleza.

Collar de la colección de Alta Joyería N°5 - La estela

Rebosantes de color, las piezas irradian los matices de la esencia fragante y la luz refractada, a través de topacios dorados y zafiros amarillos que reflejan la explosión olfativa. Las gemas rosas revelan la feminidad sublime que Mademoiselle impregna en la fragancia N°5, mediante una rosa ruborizada inspirada en la mujer. 'Siempre tengo el frasco de N°5 en mi escritorio', dice Patrice Leguéreau, director del Estudio de Creación de Joyería CHANEL. 'Cuando diseño, impregno el aire con la fragancia. El perfume me inspira tanto como la mujer que lo lleva'.

Colección N°5 La Estela de la Fragancia

Una película de Savoir-faire: La estela

La presencia de esta mujer se percibe en toda la colección, así como la relación sensualmente íntima que mantiene con las fragancias y las joyas. Ambas se lucen directamente sobre la piel, aplicadas con cuidado y de manera ceremoniosa. Ambas son una forma de embellecimiento al servicio de una misma, pero también del anhelo de los demás. Y, al igual que la magia que encierra la fórmula de N°5, esta colección es una expresión del deseo humano traducido en Alta Joyería.