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CHANEL Y AUSTRIA
POR FRANÇOISE-CLAIRE PRODHON

Austria cautivó a Gabrielle Chanel con su encanto, su ambiente y su paisaje montañoso. Ella amaba la naturaleza, el deporte y las actividades al aire libre tanto como los eventos culturales y de la alta sociedad: Austria le ofrecía todo esto. En una carta a Jean Cocteau el 16 de julio de 1922 escribió: "Tzara está en el Tirol y parece que se encuentra mejor y es feliz, tal vez vaya allí también". Como muchos artistas de la época, Tristan Tzara estuvo allí con Max Ernst y Paul Eluard, otros miembros del movimiento Dada.
Desde mediados del siglo XIX, Salzburgo y el Tirol austríaco se habían convertido en destinos muy deseables. Esta popularidad se confirmó en 1920, cuando el director Max Reinhardt, el compositor Richard Strauss y el autor Hugo von Hofmannsthal crearon el Festival de Salzburgo, un festival anual de ópera de verano que atraía a un público culto y elegante.

A principios de los años 30 a Gabrielle Chanel le encantaba visitar la famosa estación de esquí de Saint Moritz, y fue allí donde conoció al Barón Hubert von Pantz, un apuesto aristócrata austriaco. Elegante y cortés, tenía todas las cualidades para cautivar a Gabrielle Chanel, con quien tuvo un romance de dos años. En estos primeros años de la década de 1930, él compró el Schloss Mittersill, un castillo que transformó en un prestigioso hotel de lujo.

El Schloss Mittersill fue un éxito inmediato y en 1936, la edición americana de la revista Vogue se refirió a el como: "el sitio del que más se habla en Austria". Con sus valores morales y sus modales exquisitos, Hubert von Pantz atrajo invitados de la elite de la sociedad, incluyendo el Duque de Gramont y la Marquesa de Polignac; pero también a artistas como Marlene Dietrich, Douglas Fairbanks y Cole Porter, todos cautivados por el ambiente refinado del hotel, así como su carácter tradicional. Ofrecía muchas actividades, que iban desde el golf a escaladas en los glaciares, así como ir de compras, una oportunidad única para que esta elegante clientela comprase prendas tradicionales de Loden. Fue en Mittersill donde Gabrielle Chanel se fijó en las impecables chaquetas usadas ​​por los operadores de ascensores del hotel... Una prenda que ella recordaría a principios de 1950, cuando creó la icónica chaqueta del traje Chanel, que lució en 1961 su amiga, austriaca de nacimiento, la actriz Romy Schneider.


Françoise-Claire Prodhon

La actriz Romy Schneider durante un fitting con Gabrielle Chanel en 1961  
Foto Giancarlo Botti ©BOTTI/STILLS/GAMMA

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