LES EAUX DE CHANEL

PARIS-ÉDIMBOURG

Un potente estallido de bayas de enebro y ciprés se transforma en un cálido acorde de vetiver, con matices terrosos y acentos ahumados que dejan una estela reconfortante.

LA INSPIRACIÓN

1924. Gabrielle Chanel descubre Escocia gracias al duque de Westminster, con quien mantiene una relación hasta 1930. Lejos de la vida social, Mademoiselle repone fuerzas en su casa, en una región salvaje y montañosa, las Highlands, salpicada de lagos de aguas cristalinas y bosques rocosos. PARIS-ÉDIMBOURG captura el frescor revitalizante de esta tierra verde en una fragancia amaderada que evoca los sencillos placeres de las llanuras escocesas.

“Fresco y amaderado, PARIS-ÉDIMBOURG podría ser el perfume de una chaqueta de tweed usada en un paseo por la silvestre campiña escocesa”.

— Olivier Polge, Perfumista de la Maison CHANEL

PARIS-RIVIERA

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