SUBLIMAGECon SUBLIMAGE, desmaquillarse se transforma en arte: un ritual de voluptuosidad exquisita, esencial para la belleza de la piel.
El gesto, delicado y generoso a la vez, revela un gel que se transforma, a flor de piel, en un aceite de suavidad infinita.
La piel se libera sutilmente del maquillaje, incluso waterproof. La toallita de algodón, impregnada en agua tibia, se aplica a continuación para exfoliar la piel con suavidad, dejándola perfectamente limpia. Los preciados aceites de Camelia y Jojoba terminan de calmarla con un confort incomparable.
Un momento de puro placer y serenidad llega a su fin. Las tensiones del rostro se relajan. Rebosante de bienestar, la piel recobra su luminosidad, su flexibilidad y su aspecto aterciopelado.
Puede utilizarse con lentes de contacto.
Paso 1
Tomar una pequeña cantidad de gel y repartirla por todo el rostro. Masajear realizando pequeños movimientos circulares: el gel se transforma en un aceite delicado. Masajear las pestañas para liberarlas del maquillaje.
Paso 2
Empapar la toallita con agua tibia. Colocarla sobre el rostro como una máscara reconfortante Presionar delicadamente, con las dos manos : el calor estimula el efecto relajante y calmante de los aceites. Efectuar ligeras presiones circulares para eliminar cualquier resto de maquillaje.
Paso 3
Retirar la toallita y aclararla con agua.