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  • ZAFIRO

    La palabra «Zafiro», que significa en hebreo «la cosa más bella», simboliza la fascinación que despierta esta piedra preciosa de mil colores.

    Al igual que el rubí, pertenece a la familia del corindón.

    Pero, a diferencia de éste, que es rojo, el zafiro existe en una infinidad de colores: rosa, amarillo, violeta, verde, naranja, rosa naranja (Padparadscha), incoloro, etc. El adjetivo que califica al sustantivo zafiro designa su color, y cuando se utiliza «zafiro» solo, se habla de la variedad de color azul.

    El zafiro azul, por su parte, ofrece un amplia paleta de tonalidades que incluyen el azul muy claro, azul medianoche, azul turquesa y azul violeta, en función de su procedencia.

  • ESMERALDA

    El nombre de esta piedra deriva del griego "smaragdos" (piedra verde), que luego pasó a ser esmeralda.

    En joyería, se talla principalmente en "esmeralda" (talla gradual o poliédrica), en "cabujón" en "pera" y en "oval".

    La esmeralda presenta inclusiones específicas, que los profesionales denominan "inclusiones fluidas" y que reunidas forman lo que se conoce como el "jardín de una esmeralda". Estas inclusiones no constituyen defectos, puesto que permiten identificar el origen de la piedra. El principal productor mundial es Colombia.

  • RUBÍ

    El rubí debe su nombre a su color rojo, "rubeus" en latín. Se trata de la única variedad de corindón rojo.

    Anteriormente, algunas piedras se confundían con el rubí, pero en la actualidad se les identifica plenamente (espinela roja, rubelita, granate piropo).
    Los rubíes más preciosos provienen desde hace quince siglos del valle de Mogok, en Myanmar (antigua Birmania): son pocos los rubíes que poseen el color más codiciado, el famoso "sangre de pichón".

    Se trata de una piedra presente principalmente en aluviones y prácticamente no existe ningún yacimiento primario, por tanto su búsqueda es particularmente compleja.

    Símbolo de fortaleza y valentía, el rubí, cuyo color también resplandece en la noche, encarna el amor y la pasión.

  • ÁGATA

    Piedra fina perteneciente a la familia de los cuarzos microcristalinos que constituye una variedad de calcedonia. Su nombre proviene del vocablo «Achates», como referencia al río de Sicilia del que se extraían cantidades abundantes en la antigüedad.

    El ágata se encuentra en una multitud de colores y texturas: esquistosa, rayada o con franjas, existe en rojo, verde, amarillo, azul, negro, violeta, malva, marrón, blanco, blanco con manchas, marrón claro opaco.

  • ÓNICE

    Cupido cortó las uñas divinas de Venus con un flecha mientras ella dormía y el destino las convirtió en una piedra de color negro profundo llamada Ónice.

    El ónice, que pertenece a la familia de los cuarzos microcristalinos, es una variedad de calcedonia con una textura fina y un brillo inimitable que permiten la realización de grabados y combinaciones creativas.

  • AMATISTA

    La amatista es una variedad de cuarzo, su color violeta varía en función de la cantidad de hierro que contenga, y puede ser violeta púrpura, oscuro, lila, etc.

  • CUARZO ROSA

    El cuarzo rosa pertenece a la gran familia de los cuarzos microcristalinos y se caracteriza por su tono rosa empolvado. Su color pastel, que puede ser transparente u opaco, luce aún más delicado en las variedades translúcidas.

  • CUARZO RUTILADO

    El cuarzo rutilado es un cristal de roca transparente que presenta inclusiones de rutilo doradas, llamadas «cabellos de Venus», que forman motivos únicos en su interior.

    El cuarzo turmalina, que es aún más escaso, contiene inclusiones de turmalina negra, por lo cual se le conoce como «cuarzo de flechas de amor».

  • CALCEDONIA AZUL

    El nombre de esta gema proviene de una antigua ciudad localizada en la región del Bósforo (Kalkedon). Es una piedra translúcida opaca, con una delicada tonalidad azul y un aspecto lechoso. La talla redonda cabujón realza perfectamente la delicadeza de su color.

  • ÓPALO ROSA

    El nombre del ópalo proviene del sánscrito «upala», «piedra preciosa». El ópalo rosa, opaco y lechoso, destaca por la delicadeza y la suavidad de su color. La talla cabujón se adapta armoniosamente a la inimitable feminidad de su tonalidad.

  • TURMALINA

    El nombre de la turmalina proviene del cingalés «turamali», que significa «piedra de múltiples colores». Existe en una gran variedad de colores: rosa, rojo, amarillo, marrón, verde, azul, violeta, negro, incoloro o multicolor. Las turmalinas de un solo color son las más escasas y las más codiciadas.

  • AGUAMARINA

    Piedra de color océano, de un tono azul-verde característico, cuyo nombre en latín significa «agua de mar». Esta variedad del berilo, resplandeciente y única, es una de las piedras más finas y más codiciadas.

  • RUBELITA

    La rubelita es una variedad roja de turmalina. Su color intenso e imponente es provocado por un toque de violeta. La turmalina más apreciada es la de color rubí.

  • GRANATE

    El granate es una familia de minerales compuesta de diferentes variedades de gemas, caracterizadas por su amplia gama de colores vivos.

    Un granate se identifica en función de su color, que puede ir desde el rojo marrón hasta el verde esmeralda, incluyendo variaciones de naranja oscuro, marrón rojizo, marrón ladrillo, rojo-rosa con un toque de violeta e incluso verde intenso.

    El término granate designa las variedades que van del rojo al rosa dentro de la gama de color rojo intenso, como las semillas de la granada.

  • CITRINO

    Gema de la familia de los cuarzos. Su nombre proviene del vocablo francés «citron», y hace alusión a su color amarillo intenso. Las tonalidades cálidas de esta piedra transparente van desde el amarillo pálido hasta el marrón dorado.

  • PERIDOTO

    El peridoto también se conoce como crisolita, derivado del término griego que significa «piedra de oro». Posee una vivacidad inimitable. Sus colores pueden ir desde el verde-amarillo hasta el verde-marrón, pasando por el verde oliva. Era una piedra muy apreciada en al Antigüedad y fue la más codiciada durante el barroco.

  • IOLITA

    El nombre de la iolita, llamada también cordierita, en honor al geólogo francés Pierre-Louis Cordier, viene del vocablo griego que significa «violeta» (la flor). Esta piedra existe en diferentes tonos de azul-violeta.