LA INSPIRACIÓN
Para Mademoiselle Chanel, la única fantasía posible dentro de la sobriedad del estilo eran las joyas fastuosas y espectaculares. «¿Por qué todo lo que hago se vuelve bizantino?» se preguntaba ella misma. Sus creaciones barrocas reflejan mosaicos de evocaciones e influencias, encierran momentos de su vida: rememoran su estancia en Venecia durante los años veinte, cuando conoció al Gran Duque Dimitri… Fiel al espíritu de Mademoiselle, la Joyería de CHANEL deja volar su creatividad en la creación de joyas espléndidas bañadas de colores y matices, realzadas por la combinación del oro, las perlas y las piedras de color.
